3 historias que esconde la ropa

Las prendas de ropa tienen el poder de contar nuestra historia de una manera muy personal. ¡Parece mentira que pedacitos de tela nos puedan traer tantos recuerdos! Llegando incluso a sacarnos una pequeña sonrisa o alguna lágrima… 
¿Te acuerdas del vestido que llevabas cuando te diste tu primer beso? y ¿de los zapatos que usaste en tu graduación? o ¿de esos pendientes que compraste en tu viaje a Nueva York? Jamás se nos ocurriría deshacernos de estas piezas, por el valor emocional que contienen. 

La llegada del fast fashion

Con la llegada del fast fashion y el low cost ofreciendo ropa a muy bajo coste, el ritmo de la moda se ha acelerado y poco a poco le hemos dado menos importancia a los recuerdos de la ropa. Queremos comprar más por menos precio y la ropa de “usar y tirar” va ganando fuerza. Hasta llegando a tener la sensación de que una prenda, a su tercer uso, ya es vieja. 

El vintage es el nuevo cool

La buena noticia es que la ropa vintage es la nueva tendencia, se puede encontrar en tiendas de segunda mano pero también se puede heredar, pasar de generación en generación. En una entrevista Anna Wintour, editora jefe de Vogue, dijo “ama tu ropa y luego pásala”. La concienciación sobre el consumo responsable y el medio ambiente han ayudado para que esta nueva tendencia llegue para quedarse. 

Por eso hoy, el equipo Twice upon a dress, os contamos 3 historias que tienen un lugar muy especial en nuestro corazón.

«If only clothes could talk…»

“Un tesoro encontrado en un bolso vintage

Esta historia es uno de esos casos que pasan solo una vez en la vida. Este bolso perteneció a mi abuela y ella lo usaba siempre en ocasiones muy especiales, porque era su bolso favorito. Pero, a lo largo de los años, este bolso se quedó “perdido” en el armario y la última vez que mi abuela lo usó fue en una ocasión muy significativa. 

Mi abuela falleció el año pasado y un día mi abuelo, después de ordenar su ropa para donarla, me dijo  “Al ver el bolso en el armario he sabido que tenía que ser tuyo.” Miré el bolso y fue amor a primera vista. Me encantó por su color y su estilo, al abrirlo y mirarlo por dentro, me encontré con una gran sorpresa; la invitación de la boda de mis padres estaba intacta dentro. La última vez que mi abuela había usado el bolso había sido en la boda de mis padres! 

“Es parte de la historia de mi abuela y ahora es parte de la mía ”.

 “Con faldas y a lo loco”

La historia de esta falda me la contó mi madre, entre sonrisas, recordando bonitos tiempos... Era una tarde de verano, ella tenía 17 años y estaba en casa buscando algo perfecto para ponerse por la noche para salir a las fiestas de su pueblo. Buscando entre la ropa dio con un baúl antiguo y empezó a sacar prendas de este. ¡Se sentía como un pirata con su cofre!

Por fin encontró la prenda perfecta que estaba buscando. Se trataba de una falda larga blanca preciosa que escondía una historia. Esa falda era de su abuela, se trataba de una “saya”, que se la ponía debajo de los vestidos para darles volumen. Mi madre se enamoró de esa falda, le parecía la más bonita del mundo y quiso sacarla de ese baúl de los recuerdos y darle una segunda vida. Esa misma noche se la puso y todo el mundo le preguntó que de dónde era. Se convirtió en una prenda muy especial para ella. 

“¿Esa prenda tuvo dos historias. ¿Porque no una tercera…?” 

“Los pendientes hechiceros” 

Cuando mi madre cuenta esta historia le brillan los ojos.

Cuando mi madre tenía 25 años, una noche de verano fue a una fiesta de cumpleaños en la casa de su mejor amiga. Mi madre se olvidó de ponerse los pendientes, por lo que su amiga le dejó unos preciosos. En esa fiesta fue donde mi madre conoció al chico que después se convirtió en su marido y más tarde en mi padre.

El día de la boda de mis padres, su mejor amiga le regaló esos pendientes tan especiales, culpándolos de hechiceros y también de haberle «robado» a su mejor amiga, pero sobretodo por el bonito recuerdo que les suponía a mis padres. 

Por mis 18 años no pude recibir mejor regalo, con gran valor sentimental. Desde entonces me los pongo en toda ocasión especial. 

“Mi madre conoció al amor de su vida con estos pendientes, ¿me traerán a mi la misma suerte?


Ya conoces nuestras historias detrás de la ropa ¿Qué prenda esconde la tuya? 

Twice upon a dress team

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